Entre los primeros post que publiqué en esta bitácora figura el sitio más septentrional de la tierra, Kaffeklubben, por lo que ahora, siguiendo la misma línea editorial, comentaré sobre el sitio o porción de tierra firme más aislado del mundo: Isla Bouvet.
Bouvetøya es una pequeña isla deshabitada del océano Atlántico Sur, dependiente de Noruega y localizada a 1.600 km del continente de la Antártida y a 2.000 km en dirección sur/suroeste desde el cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica.

La posición de Isla Bouvet respecto a los continentes
Se trata del lugar más aislado del mundo, ya que no hay ni tierra ni islas en 1.600 km a la redonda. A esos 1.600 km se encuentra la Tierra de la Reina Maud, en la Antártida, que también está deshabitada. Las tierras habitadas más cercanas son Tristán da Cunha, a 2.260 km, y Sudáfrica, a 2.580 km de distancia.
La isla es casi circular, surcada por una pequeña cordillera que corre diagonalmente de noreste a suroeste; la cumbre de ésta es el monte Olavstoppen, en el sector norte, bastante próximo a la costa. La segunda cumbre es el Lykketoppen, con 725 metros sobre el nivel del mar.
En las costas libres de hielo asoman playas negras de arena volcánica. La longitud perimetral de las costas de la isla es de 29,6 km. Un par de kilómetros al suroeste de la isla principal asoma el islote Larsøya.

Fotografía Satelital de Bouvet
No tiene puertos, por lo que es difícil para una embarcación la aproximación. La forma más fácil de acceder a la isla es por helicóptero desde un barco. Los glaciares forman una gruesa capa de hielo que cae constantemente desde altos acantilados o en las playas negras de arena volcánica. Los 29,6 km de costa están, por lo general, rodeados de hielo.
Por el clima extremo y su terreno congelado, la vegetación se limita a líquenes y musgos. La fauna de la isla consiste en focas, aves marinas y pingüinos.
Ahora, un poco de historia:
Fue avistada por primera vez el 1 de enero de 1739 por una expedición a bordo del Aigle, cuyo capitán era el francés Jean Baptiste Charles Bouvet de Lozier. Sin embargo, la posición de la isla no fue calculada correctamente, colocada 8 grados hacia el este, y Bouvet no circunnavegó su hallazgo, por lo que no quedó claro si lo que vio era una isla o si pertenecía a un continente.

- Isla Bouvet fotografíada desde el mar. Como ven, el acercamiento marítimo es casi suicida, por la cantidad de icebergs que flotan a su alrededor
En 1772 el capitán James Cook partió de Sudáfrica en una misión para encontrar la isla. Sin embargo, al llegar hasta 54ºS,11ºE, donde Bouvet había escrito que encontró la isla, no hallaron nada. El capitán Cook entonces pensó que Bouvet habría confundido un iceberg con una isla, por lo que decidió abandonar la búsqueda.
La isla no fue redescubierta hasta 1808, cuando la detectó James Lindsay, capitán de la compañía ballenera Enderby. A pesar de no haber pisado la isla, fue el primero en definir correctamente su posición. En torno a esos años, la isla era llamada también Isla Lindsay, pues no se sabía con certeza si era la misma isla que Bouvet había hallado.
El primer desembarco data de diciembre de 1822, por Benjamin Morrell, capitán de la embarcación Wasp. Cazó algunas focas para tomar sus pieles y regresó al barco.
El 10 de diciembre de 1825 el capitán Norris, directivo de la Enderby, arriba a la isla y la llama Liverpool (como la ciudad inglesa), y además reclama su soberanía como parte del Reino Unido. Una vez más, no se sabía a ciencia cierta si se trataba de la isla hallada previamente, y además recalcó haber visto una segunda isla cercana, a la que llamó Isla Thompson. Ni un rastro de esta última ha quedado, por lo que se ha clasificado como Isla Fantasma.
La primera estadía larga en la isla fue hecha en 1927, cuando la tripulación del Norvegia, del Reino de Noruega, permaneció cerca de un mes; ésta es la base de la reclamación de la isla por parte del capitán de la nave, Lars Christiansen, como territorio noruego. La isla fue anexada el 1 de diciembre de 1927, y luego un Decreto Real Noruego del 23 de enero de 1928 la proclamó territorio noruego oficialmente. La Isla Bouvet se convirtió entonces en territorio noruego.
En 1964 un bote salvavidas abandonado fue descubierto en la isla, junto con rastros de provisiones, pero no se pudo establecer si existían o no pasajeros a bordo ni el barco de procedencia.
En 1971 la isla, junto con su territorio marítimo, fueron declarados reserva natural. En los años cincuenta y sesenta, había un cierto interés de Sudáfrica en instalar una estación meteorológica, pero las condiciones climáticas tendían a ser muy hostiles. La isla permanece inhabitada, pero aun así, en 1977 Noruega implantó la primera estación meteorológica.
El 22 de septiembre de 1979 imágenes satelitales con destellos de luz siendo emitidos desde un estrecho desde la zona sur del Océano Índico, entre la Isla Bouvet y las Islas del Príncipe Eduardo, fueron interpretadas como originadas por explosiones nucleares.
El 19 de octubre de 2007, el Instituto Noruego de Investigación Polar anunció que ya no detectaba en imágenes satelitales la estación de investigación construida en 1994. Se cree que la desolada estación fue arrastrada hacia el mar por los fuertes vientos. Un terremoto en 2006 supuestamente debilitó las bases de la estación y se especula que este fue otro factor, junto con las poderosas tormentas que son comunes en la región. Una estación meteorológica inhabitada, sin embargo, permanece intacta.
Imagínense esta belleza. Una soledad indescriptible y tranquilizadora, un clima polar y ningún rastro de indeseables en un radio de dos mil kilómetros y medio. Claro, si Noruega busca voluntarios para poblar Bouvet, yo me enlistaré con mucho gusto…
Aquí cuelgo las imágenes, para que se den una idea del calibre de la empresa:
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