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La Batalla de Dybbøl

Infantería danesa cantando "Dengang jeg drog af sted", durante la serie "1864"

Infantería danesa cantando “Dengang jeg drog af sted”, durante la serie “1864”

Durante la segunda Guerra de Schleswig (1864), Prusia y Dinamarca se enfrentaron por el dominio del, hasta entonces, ducado de Schleswig, que el rey danés Cristián IX intentó incorporarlo, lo cual fue protestado de forma airada por la confederación germánica.

Tras la primera guerra por estos territorios (1849-1851), donde Prusia fue totalmente derrotada por el ejército danés, el Protocolo de Londres de 1852 había dispuesto que Schleswig quedara unido al ducado de Holstein, que era miembro de la Confederación Germánica.

El canciller de Prusia, Otto von Bismarck, convenció a Francisco José I de la Casa de Austria para defender juntos el Protocolo de Londres.

El 16 de enero de 1864 se firmó el acuerdo entre ellos. Bismarck lanzó entonces un ultimátum a Dinamarca en el que exigía que la Constitución de noviembre debía ser abolida en 48 horas, lo cual fue rechazado por el gobierno danés.

A pesar de que la opinió pública en Dinamarca exigía la guerra para mantener , los jefes de estado prusiano y danés se oponían firmemente al enfrentamiento entre los ejércitos de sus naciones.

Las fuerzas austriacas y prusianas cruzaron el río Eider, la frontera entre Schleswig y Holstein el 1º de febrero de 1864, dando comienzo a la campaña y la guerra fue ya inevitable.

La mayor parte de las unidades danesas se fortificaron detrás del Danevirke. Empero, en el primer choque en Mysunde, los daneses rechazaron los embates prusianos y les derrotaron en la batalla del 2 de febrero.

Con la noticia de esta temprana victoria, los políticos en Copenhague tomaron un discurso triunfalista de cara a la guerra, aún y cuando el ejército danés tuvo que evacuar el Danevirke y retirarse al norte, hasta Sønderborg, en el estrecho de Als, donde tendría lugar la célebre batalla de Dybbøl.

Dybbøl

La batalla de Dybbøl tuvo lugar el 18 de abril de 1864, en una península frente a la ciudad de Sønderborg. Esta fortaleza estaba muy desprotegida ya que los esfuerzos defensivos daneses se habían puesto en la fortaleza del Danevirke, pero esta última había sido abandonada por precaución.

Aun así, Dybbøl resistió el asedio prusiano durante más de un mes gracias al apoyo marítimo del gigantesco buque de guerra danés “Rolf Krake”, temido por las armadas austriaca y prusiana.

La madrugada del 18 de abril, el príncipe prusiano Federico Carlos von Hohenzollern ordenó a sus soldados ocupar posiciones en sus trincheras de contrarelación frente a Dybbøl. A las 10 de la mañana la artillería prusiana cesó el bombardeo, que con 126 cañones había iniciado de madrugada.

Fue entonces cuando los prusianos cargaron contra las defensas danesas, sin que el “Rolf Krake” pudiese hacer nada para impedirlo. Trece minutos después, la infantería prusiana había ya había tomado las defensas exteriores.

Los daneses trataron de frenar la ofensiva, enviando a la octava brigada en una contraataque devastador para las líneas más avanzadas de la infantería prusiana, la cual fue obligada a retirarse con graves pérdidas.

Sin embargo, el heroico ataque de la octava brigada danesa resultó neutralizado por los refuerzos prusianos, hasta llegar al número de 26 mil hombres; la octava brigada sostuvo con determinación la carga y el posterior combate cuerpo a cuerpo contra tan gran número de enemigos, perdiendo la mitad de sus efectivos antes de ser obligada a retirarse.

El avance prusiano era ya imparable. Tras perder el molino de Dybbøl, los daneses vieron insostenible la defensa, huyendo las restantes tropas hacia Sønderborg hacia la una y media de la tarde, logrando salvar mucha artillería que fue posible retirar sobre los pontones tendidos en el estrecho de Als.

Destruidos los pontones, el “Rolf Krake” y otras cañoneras de la marina danesa detuvieron el avance enemigo cañoneando durísimo a la infantería prusiana, detenida del otro lado del estrecho, dando por finalizada la batalla.

Murieron más de 5 mil hombres entre los dos bandos. Dybbøl fue la primera batalla de la historia en la que se registró la presencia de voluntarios de la Cruz Roja auxiliando a los heridos daneses y prusianos sobre el propio campo.

En la TV

Últimamente, la televisión danesa emitió una miniserie de 8 capítulos llamada “1864”, cuya historia se centra en la guerra entre Prusia y Dinamarca, y dándole gran importancia a la batalla de Dybbøl. El siguiente video contiene la recreación de este combate durante los capítulos de la serie.



 


La Batalla de Puebla

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Vapor de Guerra “Guadalupe” (1842)

Vapor de Guerra Guadalupe 1842

Vapor de Guerra “Guadalupe” en 1842

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Para cubrir la falta de barcos de gran porte, la Marina de Guerra de Mexico, después de 1838 y obligada ante los acontecimientos de Texas y Yucatán, adquirió en los astilleros ingleses  Birkenheas Iron Works Co. de William Laird & Sons, dos buques de vapor con casco de hierro: fueron bautizados como “Guadalupe” y “Moctezuma”.

El general Antonio López de Santa Anna, presidente de México, había tomado conciencia durante la revuleta de Texas del peligro que acechaba al país y de la necesidad de rodearse de una fuerza militar y naval fuerte y profesional frente al imperialismo de los Estados Unidos y de países europeos como Francia, España e Inglaterra.

Por ese motivo, Santa Anna compró los vapores “Guadalupe” y “Moctezuma”, representando un gran esfuerzo económico dadas las condiciones de la economía mexicana y que significó además un auténtico reto a la marina norteamericana debido a la mejor calidad de construcción naval de los astilleros ingleses. Para el momento de su llegada a Veracruz, la marina de México contaba con dos vapores, una fragata, siete bergantines y al menos nueve balandras bombarderas en el Golfo.

El vapor de ruedas que representa la imagen superior fue botado al agua en el mes de abril de 1842, cuando ya para entonces había sido adquirido por el gobierno mexicano que le denominó “Guadalupe”, en honor del primer presidente de la República, el general don Guadalupe Victoria. En ese momento era el mayor vapor de guerra del mundo, superado después por su buque hermano “Moctezuma”.

El “Guadalupe” fue un vapor de ruedas que genera 180 HP, con casco de hierro y paletas laterales, de 775 toneladas de desplazamiento. Sus medidas son 200′ de eslora, 34′ de manga y 10′ de puntal, armado con 2 piezas de a 68 y 4 de a 12, construido por William Laird & Sons en Inglaterra.

Su cuasi-gemelo, con el que no llegó a constituir clase, el “Moctezuma”, es un vapor de ruedas de 280 HP de 1,111 toneladas de desplazamiento. Tuvo medidas 204′ de eslora, 34′ de manga y 11′ de puntal, armado con 1 cañón de a 68, 2 de a 32, 4 carronadas de a 32 y una carronada de a 9.

El comandate del “Guadalupe” fue el capitán de fragata de la marina inglesa Edward Philipp Charword, quien pasó a la Marina junto con el buque.

El gobierno mexicano, después de adquirir el “Guadalupe”, botó el “Moctezuma” en aguas del río Támesis. Algunos historiadores decían que el “Moctezuma” tenía casco de hierro, pero la constancia documental que obra en el Museo Naval de Inglaterra dice que su casco fue de madera forrado con lámina de hierro; es decir, no se repitió la experiencia del “Guadalupe”.

Cuando el vapor “Guadalupe” llega a México, se le refuerza su armamento con tres cañones más y es a partir de entonces un buque artillero que no tiene rival en el Caribe.

En el apostadero de La Habana se le vió con recelo y asombro, ya que pocas marinas americanas (Estados Unidos y Brasil) tenían naves que compitieran en velocidad y potencia de fuego de este vapor. El vapor “Guadalupe”, siempre al mando de Charwood, participa en la expedición naval contra Yucatán. Más tarde, el 16 de mayo combate contra la corbeta texana “Austin” de veinte cañones.

En la guerra del 47, la hacienda mexicana no puede aguantar la guerra con los Estados Unidos y al menos siete de los diecinueve entidades de la República se desentienden del conflicto, sin prestar el menor apoyo económico.

El gobierno mexicano necesita dinero, armas y reclutas, y sin poder hacer nada contra la marina estadounidense de 35 fragatas, se decide enviar al extranjero a los dos vapores “Guadalupe” y “Moctezuma”, los cuales se venden a los españoles en La Habana para obtener los fondos necesarios para la guerra. Cada uno de los buques fue vendido en £28.000.

Ambos vapores fueron renombrados “Castilla” y “León”, y sirvieron en la armada española hasta ser dados de baja, en 1861 el primero y 1882 el segundo.


Nicolás II, el Último Zar de todas las Rusias

Como amante de la historia universal, me topé con la biografía de Nikolái Aleksándrovich Románov, el último Zar de todas las Rusias con el nombre de Nicolás II.

El asunto es que, leyendo los registros, me he sentido identificado al extremo con este personaje de la historia rusa, tanto por su personalidad (de la cual la mía es prácticamente una copia al carbón), como por su trágico destino…

“El zar Nicolás II, al contrario que la personalidad enérgica de su padre, era de naturaleza abstraída en que trataba de no vislumbrar sus ideas; inteligente, honrado y meticuloso, esencialmente tímido, romántico e idealista y con un carácter pacífico.

Gustaba de la disciplina y vida militar, era muy creyente, trabajador y responsable en extremo y llevaba una rutina de vida invariable. Le era difícil socializar y a veces solía ser tachado de soberbio, sin serlo.

Nicolás II de Rusia

Incapaz de enfrentarse abiertamente a sus ministros o de discrepar cara a cara con algún contrario de opinión, prefería hacer uso de la sutil caballerosidad para darse a entender cuando algo le desagradaba.

Gustaba de las obras de teatro, del ambiente grato familiar, de la música clásica, las marchas militares y de navegar en el yate imperial “Standart”.

Su formalidad y amabilidad circunspecta era más bien una barrera para quienes le conocían y tuvo muy pocos amigos personales. Como padre y esposo, Nicolás II era un ejemplo a seguir…”


Mientras tanto, en el Ejército de Finlandia…

Ejército de Finlandia

♥!!!


La Fragata “Victoria”

Fragata Victoria (1827)

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Pintura de George Chambers Sr. (1803-1840) realizada en 1827 en el que se muestra un buque de guerra con aparejo de fragata, enarbolando pabellón mexicano, que muy seguramente sería la “Victoria”, buque comprado por el gobierno mexicano en 1825 como parte de la flota que, al mando del capitán de navío Pedro Sáinz de Baranda, rindiera la fortaleza de San Juan de Ulúa (Veracruz), último reducto del otrora Imperio Español en la América Continental.

El resto de la flota, contratada por Michelena en tierras inglesas, incluía la fragata pesada “Libertad” de 40 cañones, las corbetas “Tepeyac” y “Morelos” de 30 cañones cada una, el bergantín “Bravo” de 28 cañones y cuatro cañoneras.

Según datos cotejados, pero extraoficiales, esta fragata desplazaría 1.100 toneladas, tendría una tripulación de casi 320 hombres y estaría armada por 36 cañones, siendo una batería de 24 piezas de 18 libras (12 por banda), 6 cañones de 12 libras y 6 carronadas de 8 libras.

Este buque sería el segundo de mayor potencia en la naciente Marina de Guerra Mexicana hasta mediados de 1826 en que causó alta el poderoso “Congreso Mexicano”, ex-Asia, un impresionante navío de línea de 74 cañones que había desertado de la armada española y cuyos tripulantes, amotinados, entregaron en Acapulco al gobierno mexicano.